Siete contenidos abordan la aerodinámica, los motores, el chasis, el software y la gestión del par motor en la primera plataforma "totalmente eléctrica" de Maranello.

Siete vídeos acompañan la lectura técnica del documento. Ferrari Luce, el primer coche totalmente eléctrico del Casa de Maranello y uno de los proyectos más complejos desarrollados en torno a una plataforma eléctrica específica. El recorrido no solo muestra el diseño del modelo, sino que profundiza en los subsistemas clave que definen su comportamiento: aerodinámica superior e inferior, silueta, detalles funcionales, cuatro motores eléctricos, tracción integral eléctrica, dirección en las cuatro ruedas, suspensión activa y gestión del par motor.
La Ferrari Luce Se presenta como un automóvil nacido de una hoja en blanco, diseñado en torno a la batería, los motores, el chasis, la interfaz y el software. Su arquitectura 800 voltios, la batería estructural de 122 kWh, los cuatro motores independientes y el nuevo Unidad de control del vehículo Demuestran cómo la electrificación puede cambiar no solo la fuente de energía, sino también la forma en que se diseña un coche deportivo.
Il primer video Observa el trabajo realizado en la aerodinámica superior y trasera. La casa de cristal continúaLa cola truncada, las superficies lisas, el alerón trasero suspendido y el espejo de popa soplado revelan un enfoque en el que la forma no está separada de la función. El objetivo no es solo reducir la resistencia aerodinámica, sino también contribuir a la autonomía, la estabilidad, la refrigeración y el confort aeroacústico. El desarrollo aerodinámico del coche duró más de cinco años, aproximadamente. 6000 simulaciones CFD, 250 horas de pruebas en túnel de viento con un modelo y aproximadamente 80 horas con un coche a escala real.
Il segundo contenido En cambio, centra la atención en la parte inferior de la carrocería, donde el fondo plano y la batería integrada en el piso se convierten en elementos centrales para gestionar el flujo de aire inferior. En un vehículo eléctrico de alto rendimiento, la parte inferior de la carrocería no es un área secundaria: determina la resistencia, la estabilidad, la protección de la batería, la refrigeración y la calidad de la respuesta dinámica. La superficie plana de la batería monolítica y el trabajo de sellado en la parte inferior de la carrocería demuestran cómo eficiencia aerodinámica y la arquitectura estructural están estrechamente relacionadas.
Il tercer video Se centra en la silueta del vehículo. El Ferrari Luce se presenta como el segundo Ferrari de cuatro puertas y el primero de cinco plazas, una configuración posible gracias a la diferente distribución de los componentes técnicos. La batería ubicada bajo el piso, la ausencia de un túnel central y los ejes compactos liberan espacio interior, reduciendo el centro de gravedad y ofreciendo una forma más habitable sin sacrificar las proporciones deportivas. La cabina acristalada, con su diseño envolvente, se convierte así en el rasgo más distintivo de una nueva arquitectura.
Il cuarto contenido Todo comienza con un detalle aparentemente insignificante: los limpiaparabrisas. En el Ferrari Luce, este componente también se diseñó teniendo en cuenta la aerodinámica, la visibilidad, el confort acústico y la gestión del flujo de agua. En un coche eléctrico, la ausencia del ruido del motor de combustión interna hace que los silbidos y las perturbaciones aeroacústicas sean más perceptibles; por eso, incluso un componente común puede integrarse en el diseño. El caso de los limpiaparabrisas demuestra cómo la innovación suele surgir de la suma de decisiones específicas, y no solo de sistemas grandes y visibles.
Il quinto vídeo entra en el corazón del tren motriz. El Ferrari Luce utiliza cuatro motores eléctricos independientesSe ha instalado un motor por rueda, con el objetivo no solo de aumentar la potencia total, sino también de gestionar el par motor con mayor precisión. Los motores son síncronos de imanes permanentes con flujo radial, fruto de la experiencia adquirida en la F80, la Fórmula 1 y el WEC. El sistema funciona con una arquitectura de 800 voltios, con motores delanteros capaces de alcanzar las 30 000 rpm y motores traseros hasta las 25 500 rpm. Su desarrollo requirió más de 120 000 horas de investigación y desarrollo, más de 250 motores probados en banco de pruebas y 9 patentes específicas.
Il sexto video colega e4wdDirección en las cuatro ruedas y suspensión activa. Cada rueda se puede controlar para la aceleración y el frenado, la dirección y el control de la superficie de contacto. La Unidad de Control del Vehículo coordina el sistema de propulsión y la dinámica a través de tres redes (800 voltios, 48 voltios y 12 voltios), actualizando los parámetros de actuación 200 veces por segundo. La suspensión activa ASC 3.0 no solo mejora el confort y la maniobrabilidad, sino que también contribuye a la eficiencia, bajando la parte delantera hasta 10 milímetros cuando resulta ventajoso y recuperando energía del movimiento relativo entre la rueda y el chasis.
Il séptimo contenido está dedicado a la Acoplamiento del cambio de parUna solución diseñada para que el par motor eléctrico sea más progresivo, predecible y manejable. El sistema no simula una caja de cambios tradicional: introduce cinco niveles de potencia seleccionables con la leva derecha y cinco niveles de frenado motor mediante la leva izquierda. Cada acción actualiza el nivel correspondiente, creando una relación continua entre liberación, regeneración y aceleración. El indicador de par situado sobre el velocímetro señala el momento óptimo para aumentar el nivel de par, mientras que el mecanismo magnético de las levas proporciona información táctil al conductor.
En conjunto, el siete vídeos Muestran una trayectoria clara: la electrificación del Ferrari Luce no se limita a sustituir el motor de combustión por una batería y cuatro motores eléctricos. El proyecto introduce una nueva integración entre aerodinámica, chasis, electrónica de potencia, software en tiempo real, interfaz y experiencia de conducción. La innovación no se concentra en un solo componente, sino en la capacidad de hacer que múltiples sistemas funcionen como partes de una plataforma coherente.
Lo más interesante reside precisamente en esto: en un deportivo eléctrico de nueva generación, el rendimiento ya no depende únicamente de la potencia, la aceleración o la velocidad máxima. Lo que importa es cómo se miden, interpretan y coordinan la energía, el par motor, el agarre, la temperatura, el flujo aerodinámico y la respuesta del conductor. El Ferrari Luce se convierte así en un caso de estudio útil para observar cómo la automoción de alto rendimiento está entrando en una fase donde la diferencia técnica radica en la calidad del control.
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Ferrari Luce visto desde abajo: fondo plano, batería y flujos de aire inferiores.
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