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Galería de fotos: En Dunhuang, el desierto se ha convertido en una batería solar.

En el desierto de Gobi, en China, una torre solar de 260 metros de altura concentra la luz del día y la almacena en sal fundida para producir energía renovable después del anochecer.

Los heliostatos reticulares que rodean la torre demuestran el aspecto mecánico de la energía solar de concentración (CSP): cada panel de espejo debe combinar rigidez estructural, precisión de inclinación y resistencia al viento para mantener una concentración solar estable durante todo el ciclo diario del desierto de Gobi y sus variaciones estacionales. (Foto: PGT Solar)

Las imágenes dedicadas a la central termosolar de Dunhuang llevan al lector a uno de los desafíos más concretos de la transición energéticaGenerar electricidad renovable no solo cuando brilla el sol, sino también cuando la red eléctrica la necesita. En el desierto de Gobi, en la provincia china de Gansu, esta demanda se hace visible a través de una torre central, miles de espejos móviles, tanques de sales fundidas, turbinas, tuberías y sistemas de control.

La galería de fotos Muestra una tecnología que difiere de la imagen más común de la energía solar. Aquí, los paneles fotovoltaicos no convierten directamente la luz en electricidad: unos heliostatos siguen al sol y concentran la radiación hacia un receptor ubicado en la parte superior de la torre. A partir de ahí, se inicia una cadena térmica en la que la luz se transforma en calor, este se almacena y el vapor resultante impulsa una turbina.

El atractivo visual de la planta proviene precisamente de esta doble naturaleza. Dunhuang parece una estructura futurista, pero funciona según una lógica similar a la de las centrales térmicas tradicionales. La diferencia radica en la fuente: en lugar de quemar combustibles fósiles, el sistema utiliza la radiación solar directa del desierto de Gobi y la almacena en forma de energía térmica. Por eso, Energía solar concentradaLa energía termosolar de concentración (CSP, por sus siglas en inglés) debe considerarse una tecnología complementaria a la fotovoltaica, no una simple variante de la misma.

La esencia de la innovación es la acumulación. La central eléctrica de Shouhang Dunhuang utiliza sales fundidas como batería térmica industrial: durante las horas de luz solar intensa, la mezcla se calienta a alta temperatura y se almacena en grandes tanques; cuando se necesita electricidad, el calor se transfiere al circuito de agua y vapor, alimentando así la turbina. Esto permite a la central trasladar parte de su producción a las horas de la tarde o la noche.

Las fotografías del campo solar demuestran claramente la magnitud del proyecto. Los heliostatos no son simples elementos de escenografía, sino componentes de precisión: deben orientarse correctamente, compensar el viento, el polvo, las deformaciones térmicas y las variaciones estacionales, manteniendo el flujo de luz enfocado en el receptor. La geometría del campo no solo es espectacular, sino que también responde a cálculos ópticos, distancias, sombras y ángulos de reflexión.

El paisaje del Gobi no es solo un telón de fondo; es parte integral de la infraestructura. La alta radiación solar directa y la disponibilidad de grandes superficies hacen que esta zona sea idónea para plantas a gran escala, pero estas mismas condiciones plantean desafíos operativos: polvo en los espejos, fluctuaciones de temperatura, viento, frío y la necesidad de un mantenimiento constante. En este sentido, Dunhuang no es solo una central eléctrica: es una máquina industrial que requiere supervisión diaria.

Las imágenes de la torre, los tanques, las tuberías y la sala de turbinas nos ayudan a comprender por qué la energía termosolar de concentración (CSP) es una tecnología integral. Instalar espejos en el desierto no es suficiente: se necesitan receptores, bombas, válvulas, sales químicamente estables, software de control, condensadores, generadores de vapor y personal especializado. Cada componente debe funcionar en armonía con los demás, transformando la central eléctrica en una compleja cadena de suministro energético.

La sala de control revela otra dimensión de la planta. Los sistemas DCS y SCADA monitorizan la alineación de los espejos, la temperatura de la sal, la presión del vapor, el estado de los tanques y la producción de electricidad. De esta gestión de datos también surge la energía renovable programable: es necesario tomar decisiones sobre cuándo almacenar, cuándo generar, cómo proteger los componentes y cómo responder a la demanda de la red eléctrica.

La galería de fotos también ayuda a evitar una lectura excesivamente entusiasta. Dunhuang es un proyecto importante, pero no una solución universal. La energía solar térmica requiere alta radiación directa, grandes superficies, componentes mecánicos fiables e inversiones significativas. Su valor se manifiesta especialmente donde se necesita almacenamiento a largo plazo, producción nocturna, estabilidad de la red o integración con procesos industriales de alta temperatura.

Desde esta perspectiva, las imágenes revelan un cambio de función. La energía termosolar de concentración (CSP) no es el principal motor del crecimiento solar global, dominado por la energía fotovoltaica, pero puede convertirse en una herramienta para facilitar la gestión de las energías renovables. Si bien los paneles producen energía a bajo costo durante las horas centrales del día, una torre de sales fundidas puede cubrir las horas siguientes, reduciendo la dependencia de las centrales eléctricas de combustibles fósiles de respaldo.

Por eso, la galería de fotos no solo muestra una planta espectacular en el desierto, sino también la materialidad de la transición energética: espejos que se ensucian, tuberías que transportan calor, turbinas que transforman el vapor en electricidad, sales que almacenan energía y software que coordina miles de componentes. Detrás de la imagen impecable de las energías renovables se esconde una infraestructura compleja, compromisos técnicos y mantenimiento.

En esta galería de fotos, Dunhuang aparece como un laboratorio visual de energía renovable programableLa torre solar china no demuestra que el futuro estará dominado por la sal fundida o los espejos del desierto, pero sí apunta a algo más concreto: la transición requerirá tecnologías capaces de producir, almacenar y liberar energía en el momento preciso. Entre la luz concentrada, el calor acumulado y la ingeniería de redes, el Gobi representa una nueva fase en sostenibilidad: menos promesas y más infraestructura.

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