Una nueva encuesta sobre población y salud mejora las capacidades de recopilación y análisis de datos electrónicos del Gobierno.

Para muchos países de ingresos bajos y medios, la disponibilidad de datos fiables es fundamental para planificar políticas públicas eficaces. Un conocimiento preciso de las tendencias demográficas, la salud de la población y los indicadores económicos permite orientar las inversiones, los servicios y los programas de desarrollo de forma objetiva, en lugar de basarse en estimaciones incompletas.
Es en este contexto que encaja el trabajo realizado porPrograma de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) junto conOficina Nacional de Estadística de Eritrea (ONE) a través del programa Datos para el Desarrollo (D4D)Esta iniciativa tiene como objetivo fortalecer la infraestructura estadística del país no solo mediante nuevas encuestas, sino también a través de la introducción de herramientas informáticas, actividades de capacitación y metodologías capaces de mejorar la calidad, la puntualidad y la fiabilidad de la información recopilada.
La disponibilidad de estadísticas actualizadas es también un requisito indispensable para evaluar la eficacia de las políticas públicas y medir el progreso en áreas clave del desarrollo social y económico. Los datos fiables permiten, por ejemplo, observar tendencias en la mortalidad, el acceso a la atención sanitaria, las condiciones de vivienda, la pobreza y la distribución geográfica de la población.
En países donde los censos se realizan a intervalos muy largos o las encuestas por muestreo son discontinuas, las administraciones públicas y las organizaciones internacionales a menudo se ven obligadas a basarse en proyecciones y estimaciones. Por lo tanto, fortalecer los institutos estadísticos nacionales representa una inversión institucional más que tecnológica, ya que impacta directamente en la capacidad del Estado para comprender el territorio y planificar intervenciones.
El logro más significativo de 2025 fue la finalización de la cuarta edición de la Encuesta sobre población y salud de Eritrea (EPHS), la mayor encuesta demográfica y de salud realizada en el país en más de una década. Según datos publicados por el PNUD, la encuesta abarcó las seis regiones administrativas, llegando a Familias xnumx distribuido en 405 áreas censales, con una tasa de finalización de 98,4 ciento.

La recopilación electrónica de datos sustituye a los cuestionarios en papel.
El aspecto más significativo de la iniciativa se refiere al cambio en los métodos de recopilación de datos. Por primera vez, la encuesta se realizó utilizando el sistema. Entrevistas personales asistidas por computadora (CAPI), lo que permite a los operadores recopilar datos utilizando dispositivos electrónicos en lugar de formularios en papel.
El uso de esta metodología permite realizar verificaciones automáticas durante las entrevistas, reduciendo los errores de transcripción, validando la información en tiempo real y transmitiendo rápidamente los datos a los sistemas centrales. Este es un avance consolidado en las grandes encuestas estadísticas internacionales, pero resulta especialmente importante en contextos donde la gestión manual de los cuestionarios consume mucho tiempo, es costosa y conlleva un mayor riesgo de inconsistencias.
Los sistemas CAPI también pueden integrar comprobaciones lógicas, filtros automáticos y verificaciones de integridad. Si una respuesta es inconsistente con los datos introducidos previamente, el dispositivo puede notificar inmediatamente al entrevistador, permitiéndole corregir la información antes de que finalice la entrevista.
La posibilidad de sincronizar los cuestionarios con una plataforma central también facilita el seguimiento del trabajo de campo. Los responsables de las encuestas pueden identificar con mayor rapidez cualquier retraso, anomalía o área no cubierta, e intervenir antes de que estos problemas comprometan la calidad general de la muestra.
Sin embargo, la digitalización no elimina la necesidad de una organización metodológica rigurosa. La calidad de los resultados depende de la correcta selección de las familias, la capacitación de los operadores, la protección de la información recopilada y la capacidad de verificar que los procedimientos se apliquen de manera consistente en todas las áreas involucradas.
Según el material publicado por el PNUD, además Operadores 85 Miembros de la Oficina Nacional de Estadística, del Ministerio de Salud y de las administraciones regionales han recibido capacitación en el uso de la nueva metodología, lo que contribuye a generar experiencia permanente dentro de las instituciones nacionales.

Inclusión lingüística y mayor calidad de la información
La digitalización no solo afectó a las herramientas de recolección. Para mejorar la representatividad de la encuesta, los cuestionarios se tradujeron a siete lenguas locales delEritrea: Tigrigna, Tigre, Saho, Afar, Bilen, Kunama y Nara.
La disponibilidad de versiones en diferentes idiomas permite a los encuestados comprender mejor las preguntas y reduce el riesgo de malinterpretar la información sobre salud, familia o datos demográficos. Por lo tanto, en una encuesta nacional, la accesibilidad lingüística no es simplemente un factor organizativo, sino un componente clave de la calidad estadística.
Una redacción poco clara o inadecuada al contexto local puede dar lugar a respuestas inexactas, omisiones o diferencias difíciles de comparar. Sin embargo, utilizar los idiomas hablados por las comunidades participantes contribuye a uniformar el cuestionario y a aumentar la participación en la encuesta.
El sistema CAPI también admitía tareas que suelen ser muy complejas durante una encuesta de esta magnitud, como la selección aleatoria de hogares, la gestión de información biométrica y la limpieza automatizada de datos durante la recopilación.
Gracias a estas características, ya se han producido aproximadamente 500.000 unidades. 400 tablas estadísticas, distribuido en Capítulos de 20 del informe final, cuya publicación se espera para 2026. El proyecto se desarrolló con el apoyo técnico de Servicio de Consultoría Internacional Mikro y Comisión Económica para África de las Naciones Unidas (CEPA).

Las habilidades técnicas siguen siendo la inversión más importante.
La transformación digital de las administraciones públicas no depende únicamente de la introducción de nuevos dispositivos o programas informáticos. El factor crucial sigue siendo la presencia de personal capaz de utilizar las herramientas, supervisar la calidad de la información e interpretar correctamente los resultados.
Para las encuestas estadísticas, la capacitación debe abarcar tanto aspectos técnicos como metodológicos. Los operadores deben estar familiarizados con el funcionamiento de los dispositivos electrónicos, así como con las reglas de selección de muestras, los métodos de entrevista, los procedimientos de corrección de errores y los principios de confidencialidad de los datos.
Desarrollar experiencia permanente dentro de la Oficina Nacional de Estadística puede hacer que las futuras campañas de recopilación de datos sean más autónomas y reducir gradualmente la dependencia del apoyo técnico externo. En este sentido, el programa Datos para el Desarrollo no solo se centra en la digitalización de herramientas, sino también en el fortalecimiento de las capacidades administrativas y profesionales que se mantendrán operativas a lo largo del tiempo.
Un sistema estadístico nacional se vuelve verdaderamente sostenible cuando es capaz de actualizar periódicamente sus metodologías, capacitar a nuevos funcionarios y garantizar la continuidad de sus actividades incluso después de la conclusión de los programas de cooperación internacional.
Las estadísticas económicas se están consolidando.
Paralelamente a las actividades relacionadas con la población, el programa también se centró en la elaboración de estadísticas macroeconómicas. La Oficina Nacional de Estadística ha finalizado la compilación de las cuentas nacionales de 2023 utilizando el método del valor añadido de la producción y ya ha comenzado a recopilar la información necesaria para preparar las cuentas de 2024.
La disponibilidad de estadísticas económicas actualizadas es un elemento clave para la planificación pública. Indicadores como el producto interno bruto, la estructura sectorial de la economía y la distribución de la producción son herramientas esenciales para definir políticas fiscales, inversiones y programas de desarrollo.
Las cuentas nacionales también nos permiten comprender la contribución de los distintos sectores productivos y cómo cambia la estructura de la economía con el tiempo. La agricultura, la industria, los servicios, el comercio y las actividades públicas pueden analizarse por separado, lo que proporciona a las instituciones una base más sólida para establecer prioridades.
La actualización periódica de esta información es especialmente importante durante periodos caracterizados por fluctuaciones de precios, transformaciones del mercado laboral o cambios en la producción. En ausencia de series comparables y metodológicamente consistentes, resulta más difícil distinguir los fenómenos temporales de las tendencias estructurales.
Esta iniciativa pone de relieve que el fortalecimiento de la capacidad estadística no se trata solo de producir nuevos datos, sino también de desarrollar habilidades institucionales permanentes capaces de garantizar la continuidad de las encuestas a lo largo del tiempo.

Energías renovables y resiliencia de las infraestructuras estadísticas
Entre las intervenciones realizadas en 2025 también se encuentra la instalación de un sistema fotovoltaico en la sede de la NSO. Si bien puede parecer secundario en comparación con las actividades estadísticas, la disponibilidad de una fuente de energía independiente ayuda a garantizar la continuidad operativa de la infraestructura de TI y las actividades de procesamiento de datos, reduciendo la dependencia de la red eléctrica.
La estabilidad del suministro eléctrico es especialmente importante para las instalaciones que gestionan servidores, archivos electrónicos y sistemas de transmisión de información. Las interrupciones frecuentes pueden ralentizar el procesamiento de encuestas, interrumpir la sincronización de los dispositivos y aumentar el riesgo de interrupciones temporales del servicio.
Por lo tanto, el sistema fotovoltaico puede considerarse parte de la infraestructura digital del instituto. Sin un suministro eléctrico fiable, incluso los sistemas informáticos más avanzados corren el riesgo de no poder funcionar de forma continua.
Esta intervención forma parte de un esfuerzo más amplio para fortalecer las capacidades operativas del instituto estadístico, lo que beneficia tanto a nivel organizativo como en términos de continuidad administrativa.
La protección de datos siempre acompaña a la digitalización.
La transición de los cuestionarios en papel a la recopilación electrónica de datos agiliza la gestión de la información, pero también requiere procedimientos adecuados para proteger los datos personales y de salud.
Este tipo de encuestas pueden incluir información sobre la composición de los hogares, el estado de salud, la maternidad, la mortalidad, el acceso a los servicios y otros aspectos especialmente delicados. Por lo tanto, es necesario limitar el acceso a los datos, distinguir la información que permita identificar a los participantes de los resultados utilizados para los análisis estadísticos y garantizar que la publicación de las tablas no permita rastrear a los encuestados individualmente.
La seguridad debe abarcar todo el ciclo de vida de los datos: desde su recopilación en el dispositivo hasta su transmisión a los sistemas centrales, pasando por el almacenamiento, el procesamiento y la difusión de los resultados agregados.
La digitalización permite controles más estrictos y procedimientos de acceso diferenciados, pero también aumenta la importancia de la gestión de los sistemas técnicos, la formación de los operadores y la adopción de normas claras para el uso de la información.

De los datos a las políticas públicas: el desafío al que se enfrenta el gobierno de Asmara.
Una vez finalizada la fase de recopilación de datos, el año 2026 se dedicará principalmente al análisis de la información, la publicación de los resultados del EPHS 2025 y la difusión de los indicadores clave.
También se han previsto actividades de formación avanzada centradas en la estimación de la mortalidad, las proyecciones demográficas, la gestión de bases de datos y las cuentas nacionales, además del lanzamiento de la nueva encuesta sobre los ingresos y gastos de los hogares eritreos.
El valor concreto de la encuesta dependerá de la capacidad de transformar los resultados en herramientas útiles para los responsables de la toma de decisiones públicas. Las tablas estadísticas pueden ayudar a identificar las áreas con mayor necesidad de servicios, los segmentos de la población más expuestos a ciertos riesgos y las áreas donde las intervenciones no están dando resultados suficientes.
Los datos demográficos y de salud actualizados pueden orientar la ubicación de las instalaciones, la distribución del personal, la planificación de campañas de prevención y la gestión de recursos. Asimismo, las estadísticas económicas pueden respaldar la priorización de inversiones y el seguimiento de las actividades productivas.
La evolución de los sistemas estadísticos nacionales representa uno de los elementos menos visibles, pero más importantes, de la transformación digital de la administración pública. Sin información fiable, resulta difícil evaluar la eficacia de las políticas sanitarias, planificar inversiones en infraestructuras o medir el impacto de las estrategias económicas.
Sin embargo, la producción de datos no debe considerarse un objetivo aislado. Para que la información estadística sea realmente útil, debe ser oportuna, comparable, accesible para las instituciones pertinentes y estar respaldada por capacidades analíticas adecuadas.
Más allá del aspecto tecnológico, el programa subraya cómo la calidad de las decisiones públicas depende cada vez más de la disponibilidad de datos oportunos y verificables. La sustitución progresiva de los procedimientos en papel por herramientas informáticas, junto con el desarrollo de la especialización estadística y la estandarización de los métodos de recopilación de datos, es uno de los requisitos previos para lograr una planificación económica y social más eficaz.
Para muchos países comprometidos con el fortalecimiento de sus instituciones estadísticas, el caso de Eritrea demuestra que la modernización implica algo más que la simple introducción de nuevo software, sino la construcción de un sistema integrado en el que la infraestructura, las habilidades profesionales, la continuidad energética y la calidad metodológica contribuyan a la producción de información fiable para la gobernanza territorial y las políticas públicas.
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